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Entender el dolor en la espalda baja 

Muchas personas tienen dolor en la espalda baja de vez en cuando. El dolor en la espalda baja puede ser de corta duración (agudo o subagudo) o de larga duración (crónico). El dolor crónico es aquel que perdura después de que el cuerpo se ha curado en su mayor parte de una lesión (generalmente 3 meses o más). El dolor crónico en la espalda baja puede afectar todos los aspectos de su vida. Puede aumentar el estrés o dificultar la práctica de actividades físicas o su capacidad de dormir o descansar. El dolor en la espalda baja se ve afectado no solo por cuestiones físicas, sino también por lo que piensa, lo que siente y lo que hace cuando está adolorido.

En muchos casos, el dolor en la espalda baja no es grave y el cuidado personal puede ayudar. A veces, puede ser un signo de un problema mayor. Llame a su proveedor de atención médica si su dolor regresa seguido o empeora con el tiempo.

Causas del dolor en la espalda baja

La mayoría de las personas que sufren de dolor en la espalda baja no pueden identificar la causa del dolor. Para la mayoría, el dolor en la espalda baja es una afección compleja que se puede ver influenciada por factores como emociones, preocupaciones, relaciones, desacondicionamiento muscular, niveles bajos de actividad física, sobrepeso y otras afecciones de salud.  Las causas menos frecuentes de dolor en la espalda baja incluyen enfermedades o afecciones como infecciones, fracturas o cáncer.

El tratamiento para el dolor en la espalda baja

El tratamiento comienza con formas para ayudar a manejar su dolor. También puede aliviar los efectos del dolor en otros aspectos de su vida. A esto se le llama cuidado personal. El cuidado personal se enfoca en el cuidado propio mediante métodos que no incluyen medicamentos, cirugías ni otros tratamientos médicos. Es importante comprometerse con un cuidado personal activo que aborde el reacondicionamiento de los músculos debilitados y también los estados de ánimo negativos que pueden acompañar al dolor.

A continuación encontrará algunas sugerencias para el cuidado personal:

Frío y calor

El frío reduce la hinchazón. Tanto el calor como el frío pueden aliviar el dolor. Proteja su piel colocando una toalla entre el cuerpo y la fuente de frío o calor.

  • Durante los primeros días, coloque una compresa de hielo sobre el área durante 15 a 20 minutos, varias veces al día. Para hacer una compresa fría, coloque cubos de hielo en una bolsa plástica y ciérrela arriba.

  • Luego de los primeros días, pruebe colocando calor 15 minutos por vez para aliviar el dolor. Nunca duerma sobre una almohadilla calefactora.

Ejercicio

El ejercicio puede ayudar a fortalecer los músculos de su espalda y aumentar la flexibilidad. Esto puede contribuir a evitar más dolores de espalda en el futuro. Pregúntele a su proveedor de atención médica cuáles son los ejercicios recomendados para su espalda. La fisioterapia puede ayudarlo a desarrollar un programa de ejercicios en casa. Muchos individuos se benefician al realizar ejercicios como tai chi o yoga como programa de ejercicios. Uno de los beneficios es la concientización de la postura corporal. Si sufre de ansiedad o miedos que le impiden realizar ejercicio, es importante hablarlo con su proveedor de atención médica. Se puede personalizar un programa de ejercicios para ajustarlo a su capacidad y nivel actuales.

Enfoques desde la salud mental

Diferentes enfoques desde la salud mental han demostrado ser eficaces para tratar el dolor crónico en la espalda baja. La terapia cognitivo conductual (TCC) para el dolor crónico se centra en cambiar comportamientos y pensamientos inútiles que prolongan la experiencia de dolor crónico. También enseña una variedad de habilidades para afrontar el dolor, como ejercicios de relajación. Además, los tratamientos de cuerpo y mente (por ejemplo, consciencia plena [mindfulness] y meditación) también han demostrado su utilidad para el tratamiento del dolor crónico. El tratamiento de problemas de salud mental subyacentes, como depresión, ansiedad o trastorno de estrés postraumático (TEPT), también puede resultar útil.

Medicamentos

Algunos medicamentos también pueden ayudar a aliviar el dolor en la espalda baja. Esto incluye medicamentos antiinflamatorios y antidepresivos. Si tiene dolor agudo en la espalda baja, la administración de un relajante muscular por un período corto de tiempo puede ser útil. Al tomar estos medicamentos, siga las instrucciones del proveedor de atención médica. Esto reduce la posibilidad de experimentar efectos secundarios riesgosos.

Reposo

Se debe evitar el reposo en la cama en la mayoría de casos de dolor en la espalda. Mantenerse activo y participar en sus actividades habituales lo ayudará a mantener la espalda en buen estado. También ayuda a que su espalda sane de un dolor nuevo o evita que el dolor crónico en la espalda baja empeore. Los descansos breves durante las actividades pueden ayudarlo a permanecer activo por más tiempo sin exigirse demasiado.

Otros tratamientos

Comúnmente, los proveedores de atención médica han recetado medicamentos opiáceos y tratamientos invasivos para muchos tipos de dolor de espalda. Sin embargo, estos tratamientos no han demostrado beneficios a largo plazo y presentan riesgos. Si su proveedor de atención médica recomienda estos tratamientos, asegúrese de analizar todas las opciones y pregunte sobre la seguridad y la posibilidad de que el tratamiento lo ayude a largo plazo.

Cuándo debe llamar al proveedor de atención médica

Busque atención médica de inmediato si se presenta alguna de las siguientes situaciones:

  • No puede estar de pie ni caminar.

  • Presenta fiebre de 100,4 ºF (38,0 ºC) o más.

  • Presenta orina frecuente, dolorosa o con sangre.

  • Siente dolor abdominal intenso.

  • Tiene problemas de control de la vejiga o los intestinos.

  • Presenta pérdida de peso inexplicable.

  • El dolor en la espalda comenzó luego de una caída o lesión.

  • Tiene antecedentes de cáncer u osteoporosis.

  • Siente adormecimiento o debilidad en las piernas.

  • Nota que el dolor no mejora luego de 3 a 4 semanas.

Para obtener más información, consulte los siguientes enlaces:

La página de información sobre el dolor en la espalda del Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel.

Author: StayWell Custom Communications
Last Annual Review Date: 8/1/2018
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